LA ALCARRIA
Páramos, barrancos y corredores fluviales
Una meseta caliza entre 800 y 1.100 m modelada por el clima mediterráneo continental: encinares, quejigares y matorral aromático; valles del Tajuña, Guadiela y Cifuentes que concentran vida y contrastes.
Piedra, agua y clima dan forma a un paisaje sobrio y luminoso donde Cifuentes actúa como nodo hídrico entre páramo seco y valle húmedo.
La Alcarria es un territorio de parameras calizas y barrancos excavados por el agua. Los fondos de valle acogen fresnos, sauces y praderas, mientras que la meseta sostiene encinas, quejigos y matorral aromático (tomillo, espliego, romero). Cifuentes ocupa una posición estratégica: sobre un cerro calizo y junto al nacimiento del río Cifuentes, que se integra en la cuenca del Tajo y conecta con Entrepeñas y Buendía.
La coexistencia de ecosistemas en pocos metros favorece una biodiversidad notable —rapaces en cortados, fauna ligada a riberas y monte mediterráneo— y explica la economía tradicional de secano, pastoreo y apicultura, hoy complementada con turismo de naturaleza y cultural.